¿Cómo identificar al alumnado con disgrafía?

Antes de adentrarnos en este tema vamos a mencionar que, aunque el retraso de escritura no se considera un tipo de disgrafía por tener una causa concreta, desde el punto de vista de la evaluación y de la intervención educativa no vamos a hacer diferenciación entre ambos, a pesar de que de manera genérica utilizaremos el término disgrafía.

Los niños/as con disgrafía cometen numerosos errores tanto en la escritura de palabras aisladas como en la composición de textos, es importante conocerlos para poder detectar este tipo de dificultades específicas que, en numerosas ocasiones, erróneamente se atribuyen a falta de interés, falta de atención o a bajas capacidades intelectuales e inmadurez.

Respecto a la escritura de palabras tienen numerosas faltas de ortografía, errores de sustitución entre grafemas, errores de omisión principalmente de grafemas en posición implosiva, olvidan las mayúsculas y las colocan cuando no deben ir, tienen mala letra, no suelen respetar los espacios y les cuesta conseguir una buena presentación, cometen uniones y fragmentaciones incorrectas, tienen dificultades para alinear la escritura, dificultades para la acentuación aún conociendo las reglas, etc.

Atendiendo a la composición de textos, sus escritos suelen ser breves y pobres en vocabulario e ideas, suelen tener mala organización, carencia de signos de puntuación y errores en su utilización, etc.

En la mayoría de los casos, con una adecuada intervención, la mayoría de los niños/as disgráficos logran codificar correctamente las palabras pero siguen presentando dificultades para la composición escrita pues, al no haber automatizado correctamente los procesos básicos de escritura o codificación de palabras aisladas, emplean en esta tarea una gran cantidad de recursos cognitivos. Por tanto, no le quedan recursos atencionales suficientes para ejecutar los procesos cognitivos subyacentes a la composición escrita. En estos casos los niños con disgrafía no realizan una adecuada planificación del proceso de escritura, tienen dificultades para generar y organizar los conocimientos e ideas, presentan dificultades de estructuración sintáctica del texto, de coordinación gramatical y de asociación y conexión entre ideas, además, olvidan revisar sus composiciones y no suelen ser conscientes de los procesos ni exigencias que requiere el proceso de producción de textos.

Según algunos autores como Englert, (1991), existen una serie de causas que pueden provocar las dificultades de los niños con disgrafía:
- Dificultades para la composición escrita a causa de la falta de automatización de los procesos implicados en la escritura de palabras.
– Falta de estrategias adecuadas para llevar a cabo los diversos procesos implicados en la escritura.
– Desconocimiento de los procesos o capacidades metacognitivas de regulación y control que se deben llevar a cabo durante la escritura.
– Con menos frecuencia, también pueden existir dificultades grafomotoras.

Estos factores nos llevan a pensar que las dificultades de escritura de los niños/as con disgrafía pueden deberse a varias razones, por lo que es imprescindible llevar a cabo una adecuada evaluación que nos indique con precisión en que componentes de la escritura se sitúan las dificultades.