Progresión de los ejercicios, reglas generales a tener en cuenta a la hora de trabajar la Conciencia Fonológica:

  • En prelectores, siempre empezamos trabajando las palabras para después pasar a las sílabas y, por último, a los fonemas (recomendable trabajar los fonemas de manera conjunta a la enseñanza del código alfabético).
  • Si el niño/a es prelector sólo realizaremos actividades que impliquen el lenguaje oral, cuando comience el aprendizaje de la lectoescritura podemos introducir los ejercicios que conllevan el conocimiento del lenguaje escrito.
  • Al principio utilizaremos apoyo visual, es decir, tarjetitas o trocitos de papel, palitos, los dedos, etc. Cuando observemos que podemos prescindir de estas ayudas, se retirarán inmediatamente.
  • Hay que tener en cuenta la longitud de las palabras y de las oraciones respecto a la dificultad para operar con ellas, mientras más largas mayor dificultad.
  • Tener en cuenta la estructura de las sílabas ante la dificultad de la tarea, ya que se secuenciarían, de fácil a difícil, de la siguiente manera; directas, (ma, pe, so), inversas (in, el, us), CVC, (cas, pil, mon), CCV, (tra, bro, cli), CCVC, (blan, plas, bron).
  • El trabajo de omisión y sustitución de sílabas y fonemas será más fácil con el trocito inicial y final de las palabras y más complicado con trocitos intermedios.
  • En niños mayores de 6 ó 7 años, podemos llevar a cabo estos ejercicios mientras realizan los deberes escolares. Por ejemplo cuando escriban o lean mal ciertas palabras o frases las podemos utilizar para llevar a cabo actividades de Conciencia Fonológica.