La importancia de leerle a los niños/as pequeños

 

Una de las mejores maneras de combatir las dificultades lectoescritoras desde las edades más tempranas está en las manos de los padres, pues la lectura compartida es el inicio de una gran enseñanza que mejorará las habilidades lectoras de todos los niños/as, sean disléxicos o no.

La lectura compartida es una actividad agradable que tiene enormes beneficios para todos los niños/as, aunque está especialmente indicada para niños/as que tengan antecedentes familiares de dislexia, dificultades o trastornos del lenguaje oral en la primera infancia, etc.

Han sido muy numerosos los estudios que han demostrado la eficacia de la lectura compartida, por ello os ofrecemos una introducción a la lectura compartida para despertaros la motivación por este arte.

Como plantea Daniel Pennac en “Como una novela”, el primer paso para apreciar la lectura es oír leer, por tanto el niño/a siente ganas de aprender a leer cuando ve al adulto leerle en voz alta. Oír leer a los padres en voz alta crea el deseo de imitar ese rol y de querer descifrar esos mensajes por sí mismos. Para ellos es algo mágico e incomprensible que unos garabatos que no entienden ni reconocen puedan esconder divertidas historias, en general, no entienden como esos garabatos pueden “hablar”.

Aunque los beneficios de la lectura compartida no se reducen a despertar el interés por el aprendizaje de la lectura, pues también provoca una estimulación a otros niveles, especialmente a nivel cognitivo, lingüístico y afectivo.

Beneficios a nivel cognitivo:
La lectura compartida desde la primera infancia estimula el aprendizaje a través de conocimientos que no se suelen transmitir mediante conversaciones de la vida cotidiana y fomenta el razonamiento del niño para crear asociaciones entre el mundo que le rodea y su propia experiencia. Le ayuda a plantearse preguntas, a extraer significados, a representar e interpretar el entorno y los acontecimientos que se producen en este, les enseña a elaborar esquemas mentales y a organizar y a retener mejor la información. Es decir, se desarrollan notablemente la mayoría de procesos cognitivos que posteriormente influirán en el aprendizaje.

Beneficios a nivel lingüístico:
El leerle a los niños/as de manera frecuente desde sus primeros años de vida les ayuda a ampliar su vocabulario y a desarrollar estructuras sintácticas más elaboradas y complejas, a reconocer y aprender las reglas de cohesión del texto y les permite tomar conciencia de aspectos lingüísticos como los límites entre palabras, la prosodia y la relación, diferencias y similitudes, entre el lenguaje oral y el escrito, lo que les permitirá enfrentarse con mayor éxito al aprendizaje de la lectura y la escritura.

Beneficios a nivel afectivo:
El niño/a al que sus padres le leen con frecuencia aprecia y admira la lectura, pues la relaciona con la protección y con la voz, la entonación y la atención de aquellos con quiénes tiene más confianza. Por tanto los padres le transmiten el gusto por las palabras y por el conocimiento, lo cual le da al niño seguridad, aumenta su autoestima, interés y curiosidad por aprender. El niño/a asocia la lectura a sensaciones positivas y placenteras que le ayudan a forjar una personalidad estable, comunicativa y basada en la inteligencia emocional que se desarrolla durante la lectura compartida.

Además, la lectura en voz alta no debería ser objeto exclusivo de los padres, sino que en los primeros años de la escuela es muy importante que se les lea a los niños en voz alta. Pues al darse esta actividad en grupo se permite que compartan sus curiosidades, comentarios y representaciones, por lo que se fomentan las relaciones intelectuales entre iguales.

Como comenta José Morais en su libro “El arte de leer”, numerosos estudios han demostrado que el éxito del aprendizaje de la lectura está estrechamente influido por la estimulación intelectual y literaria proporcionada por la familia durante los primeros años de vida. Por tanto, leer cuentos a los niños pequeños contribuye al éxito del aprendizaje de la lectura de manera significativa, así como fomenta el desarrollo lingüístico, cognitivo y emocional del niño.

Si hemos conseguido que la lectura de este artículo haya suscitado su curiosidad por la lectura compartida le invitamos a leer el Manual de Lectura Temprana Compartida, publicado por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes del Gobierno de Chile, en el que podrá profundizar en el tema y responder a preguntas del tipo; ¿Qué tipo de libros leer a los niños pequeños?, ¿Cómo leer? , ¿Cuándo leer?, etc.